Mi manifiesto

Llevo unas semanas sin escribir, más de lo que me gustaría… y eso que me había marcado el objetivo de publicar un post a la semana. Siempre he sido así, necesito marcarme pequeños objetivos, no grandes metas, e ir cumpliéndolos poco a poco pero, últimamente, me he dado cuenta de que, a veces, las cosas no se pueden programar y simplemente hay que dejarse llevar.

Este blog empezó casi como un diario, una forma de sacar lo que llevo dentro, dar rienda suelta a mi imaginación y dejar fluir mis sentimientos. Siempre me ha ayudado escribir.

Si os soy sincera, cuando empecé a escribir en el blog no pensaba que nadie fuera a leer lo que escribía, y tampoco lo hacía con ese propósito, sino por aliviar mi corazón y poner las cosas por escrito porque parece que, cuando lo haces, no son tan tremendas como las imaginas en tu mente y, además, es como soltar lastre, un peso que llevas dentro y que, cuando le da forma escrita o lo cuentas a alguien te libera y dices “uffff ya me he quitado la carga de encima”. Si lo que quieres conseguir es cumplir un objetivo o algo que te cuesta mucho, al escribirlo parece que adquieres un mayor compromiso con esa meta que te has propuesto. Y, si son cosas buenas, lo mejor es compartirlo con los demás. Cuando ha pasado cierto tiempo, me gusta releer lo que he escrito, porque me ayuda a conocerme y a mejorar como persona.

Tenia pensado escribir un post de inspiración sobre distintas formas de guardar la lana que, a todas las que nos gusta tejer, se nos va acumulando por casa, y otro para enseñaros el taller que he montado en el salón de casa y explicarlos de donde es cada cosa (os he adelantado algo a través de stories en Instagram y me habéis mandado muchos comentarios, ¡mil gracias!).

Pero no me salía sentarme a escribir…

Y es que en la vida hay momentos buenos y otros no tan buenos. Los buenos hay que disfrutarlos, y de los no tan buenos, hay que aprender a crecer como persona.

En mi calendario he marcado el día de hoy como el día 0, el día en que dejo de ser víctima y me convierto en protagonista de mi propia historia. He aprendido que no puedo cambiar las circunstancias de la vida, porque no dependen de mí, pero sí puedo decidir la actitud con la que que quiero afrontarlas.

Y este es MI MANIFIESTO, que quiero compartir con vosotros, por si os ayuda en esos momentos “no tan buenos” que la vida siempre nos regala:

  • Todo tiene un porqué en la vida, aunque ahora no lo entiendas
  • De las dificultades siempre se saca algo positivo
  • Es mejor dar que recibir
  • En la vida no se puede tener todo controlado y, por eso mismo, de vez en cuando hay que dejarse llevar y confiar en ella
  • Nunca hay que juzgar a los demás
  • La felicidad sólo depende de uno mismo
  • Hay que darse a los demás sin esperar recibir nada a cambio
  • El pasado no importa porque ya se fue, y el futuro tampoco porque no lo conocemos, lo verdaderamente importante es el aquí y el ahora
  • Aprende a perdonar a los demás y a perdonarte a ti mismo
  • El amor lo puede todo.
  • Todos tenemos dentro al niño que fuimos un día, y deberíamos sacarlo mucho más a menudo de lo que lo hacemos.

 

¡Besos y feliz finde!

  1. En este momento d mi vida, tu manifiesto, me encanta, y que verdad tiene. Gracias por compartirlo. Bss

  2. Me encanta tu blog, siempre te leo y me quedo con ganas de más.
    Me inspirar para superarme cada día.
    Mucho ánimo y besos

    1. ¡No sabes cuanto me alegro de que te guste! Comentarios como el tuyo me animan a seguir cuando tengo ganas de dejarlo todo. Te doy las gracias de corazón.

      Un beso grande,

      Sandra

  3. Gracias por tus palabras. Ahora mismo me hacían más falta de lo q yo pensaba. Solo añadir llorar, llorar no es de débiles, llorar la pena la angustia o simplemente la rabia o la impotencia, eso desahoga y debilita la carga que muchas veces soportamos. Una vez más, muchas gracias…

    1. ¡Gracias a ti Ali! y muy cierto lo de llorar, yo lo hago muy a menudo y creo que es necesario.

      Un beso grande,

      Sandra

  4. Ayer noche leí tu manifiesto con emoción y sintiéndome reflejada..
    Resultó reconfortante para mí que también me siento en medio de un momento difícil y del que quiero salir pero no encontré todavía las fuerzas necesarias ni el camino….
    Comparto y practico ver siempre el lado bueno que tiene lo más malo pero cada vez se me hace más cuesta arriba verlo.
    Me conozco y sé que saldré adelante y reforzada.
    Gracias por hacerme ver que no soy la única.

    1. ¡Hola Aurora!

      Mil gracias por tus palabras. No sabes cuanto me alegro de que te haya gustado el post, te hayas sentido reflejada y te haya ayudado. Ten por seguro que saldrás de ese momento malo, y seguro que reforzada.

      Te mando un beso gigante y mucho ánimo,

      Sandra

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