Lo que he aprendido este último año

"Cada mañana nacemos de nuevo
Lo que hacemos hoy es lo que más importa"
(Buda)

 

Y así, sin darme cuenta, ha terminado el 2018 y empezamos un año nuevo, y es que el tiempo pasa volando ¿verdad?

Esta es una época para empezar nuevos proyectos y plantearnos buenos propósitos… los primeros meses del año los gimnasios están llenos ¿verdad? 🙂

Pero a mi me ha pillado un poco cansada, como si la montaña rusa que he vivido durante el año 2018 hubiera hecho mella en mí y yo, que normalmente soy un torbellino, sólo tengo ganas de hibernar y dormir, o sentarme en el sofá con una mantita y mis agujas, y mi estado de ánimo pasa de la risa al llanto en cuestión de segundos, ¡toda una montaña rusa!.

De hecho llevo tiempo queriendo escribir un post y retomar el blog, pero no sabía muy bien como hacerlo. Y el otro día hablando con un buen amigo, de esos con los que te pasarías horas hablando de lo divino y lo humano, de repente me vino a la cabeza cuál había sido mi lección durante el 2018 y, cuando se lo conté, me dijo “buen artículo para tu blog”. 

Así que pensé ¿porque no? voy a retomar el blog contando lo que me ha enseñado el 2018.

Y es que el 2018 ha sido un año duro pero, a la vez, he aprendido muchísimo. No os lo voy a volver a contar porque ya lo hice en este post y no quiero repetirme más ni aburriros, pero básicamente los cimientos de mi vida se vinieron abajo con mi separación, y fue muy difícil porque la persona de la que estaba enamorada y con la que llevaba más de media vida viviendo se fue y, de repente, me vi con tres niños y muy sola. No era el futuro que yo había pensado, ni el que quería, y no entendía nada, ¿porque me pasa esto a mi?, pensaba.

Luego estuve mucho tiempo centrándome en lo negativo, en lo que me había pasado, en lo que no quería, sin darme cuenta de la cantidad de cosas buenas que tenia a mi alrededor y de todas las personas que, día a día, me apoyaban y me ayudaban a crecer como persona.

Entonces llega un momento en el que tienes que despedirte de personas que llevan mucho tiempo en tu vida, pero que ya no suman, y eso duele mucho, y da miedo, porque todos los cambios dan mucho miedo. Pero a la vez aparecen otras personas que no esperabas, porque todo ocurre en el momento preciso y esa es la magia. Tienes que sacudirte el victimismo y empezar a moverte, confiar más en ti y seguir sin mirar atrás, pensando que lo que tienes es el momento presente, el aquí y el ahora.

Y al final te das cuenta que todo se reduce al amor, empezando por el amor a uno mismo y siguiendo por el amor a los demás. Y eso es lo que me ha enseñado el 2018, a quererme a mi misma tal  como soy, a cuidarme y a estar bien porque, si tú no estás bien, nada puede estarlo. Y, una vez has conseguido esto, ya puedes dar a los demás ese amor que tú tienes, sin juzgar y sin esperar recibir nada a cambio.

Porque, como dice un amigo que es muy sabio, las cosas siempre cambian, evolucionan, van y vienen, suben y bajan, a veces mejor y a veces peor, solo hay que dejar que fluyan, esperar y ver qué pasa.

Así que este 2019 vamos a dejarnos fluir, y ver qué pasa, ¡seguro que nos trae más de una sorpresa!

Besos y feliz semana,

  1. Muy buen artículo, la vida no deja de sorprendernos y nos enseña día a día.
    Mucho ánimo y sigue adelante.

  2. Sandra me ha encantado lo que dices…y tea diré que me siento muy identificada contigo..para mi también ha sido un año dificil en la que he perdido mi padre, y en la que he crecido muchisimo como persona y por fin he hecho ese Click que siemprr esperaba..y en donde he aprendido , que ya nunca más estaré sola ..porque he aprendido a estar conmigo…Gracias por tus palabras y aqui tienes a una amiga para lo que necesites.
    Un beso

    1. Majo, siento muchísimo lo de tu padre y te mando un beso y un abrazo enorme. Es cierto que estas cosas son muy duras pero nos ayudan a crecer como persona, como tú dices.

      Un beso gigante,

      Sandra

  3. Que grande eres amiga mía. En la cercanía y en la distancia siempre estaré ahí. “Tú vales mucho nena”, lo sabes, no necesitas que nadie te lo recuerde. Ilumina cada día con tu sonrisa, sé feliz con las personas que te quieren, sigue siendo la gran personita que siempre has sido. Y si, todos cambiamos, todos evolucionamos, dejemos que fluya este 2019 y que nos traiga muchas cosas buenas. Tú te lo mereces!!!

  4. Tia te leo y cotilleo casi todos los días días, me alegro mucho de que estéis bien, las niñas están guapísimas como siempre, y muyyy mayores. Me ha encantado, no sabía que tenías un blog. A mi también me gusta escribir. A ver cuando os veo y asi nos contamos cosas
    Un besito

    1. ¡Hola Pauli! me encantan que me escribas 🙂 eres ideal.

      Yo también tengo muchas ganas de verte, a ver si organizamos pronto una comida de todos los primos, y ya le dije a tu madre que en la sesión de fotos de verano tienes que salir.

      Mándame pls algo de lo que escribas, ¡¡me apetece muchísimo leerlo!

      Un beso gigante, te quiero mucho.

      Tu tía Sandra

  5. Sandra, todo es un proceso por ahí se hace largo .. depende de cómo lo tomemos o más bien lo asimilemos. Te cuento que perdí a un amor en el 2017… me cuesta mucho todavía pensar en él y no ponerme triste, ya que su partida fue sin retorno .. dolió y duele demasiado muchas veces. Este año arranque mejor , el 2018 fue aprendizaje y aceptación… entiendo en cómo te has sentido . La fuerza la sacamos por nuestros hijos, por ellos uno se levanta mil veces y un millón más por uno mismo … porque si uno no está bien nada lo está. … te mando un abrazo fuerte ..

    1. ¡Mil gracias por tus palabras Raquel! Cierto, duele mucho todavía, pero es un aprendizaje constante, y los niños son unos maestros.

      Te mando un beso y un abrazo gigante,

      Sandra

  6. Un abrazo Sandra, y aunque es importante estar sola con uno mismo, que no todo el mundo sabe, tú en este caso no lo estás, un abrazo y aquí tienes una amiga para lo que necesites, cuídate.

  7. Ánimo! Este año tiene que ser muchísimo mejor seguro! Un abrazo.

  8. Sandra
    Mil gracias por este post.
    Super identificada.
    Despues de 20 años de casados el pasado Julio , pues le tuvimos que decir que basta.
    Ahora mis dos hijos y yo recomponiendonos.
    Y no eres victimista. Has sido victima. Es algo real.
    Lo que sí está claro que tenemos que salir adelante nosotras mismas.
    Y sí el amor y las buenas compañias hacen el milagro, y nos vamos curando las cicatrices…
    Un abrazo guapa

    1. Hola Marisa,

      ¡Gracias a ti por tus palabras! no sabes cuanto me alegro de que te haya gustado y, desde luego, tenemos y podemos salir adelante, y ser felices.

      Te mando todo mi apoyo y un beso enorme,

      Sandra

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